De pequeños tenemos la gran facilidad de decirle "te quiero" a todas las personas, a todos los animales, a absolutamente todo. A medida que vamos creciendo nos va costando más decir eso, y es una lástima, porque siempre viene bien decir "te quiero".
Y es en ese momento en el que coconoces a alguien especial. Conoces a esa persona con la que solo tienes ganas de estar, solo tienes ganas de hablar.
Entonces te pasas todos los días pensando en esa persona, tu cabeza no alberga lugar para otro pensamiento.
Y pasado un tiempo llega el momento de decir "te quiero", eso que antes decías a todos y ahora solo dices a uno, y lo dices de corazón, lo dices con la mente llena de ilusiones y planes.
Pero hay veces que decimos "te quiero" a la persona incorrecta. Entregamos nuestro corazón a alguien que no se lo merece, a alguien que no siente lo mismo por ti, alguien que cuando le dices eso te compensa haciéndote daño.
Día tras día le dices lo mucho que lo quieres pero no recibes nada a cambio, ni un "y yo a ti", "yo más" o un gesto bonito... simplemente recibes desprecio. Es triste entregar tu corazón a alguien que no lo merece...
Es entonces cuando te acabas cansando de dar y no recibir, pones punto y final a ese infierno y cierras la puerta.
Pasas los días pensando que nadie va a quererte como mereces, que no encontraras a nadie al que poder decir "te quiero" y ser correspondida.
Pero cierto día todo cambia, algo empieza, conoces a otra persona. Hablais, os conoceis mejor, quedais y...BUM!!! El corazón empieza a latir de nuevo.
Pasa el tiempo y de repente dices es tan temeroso "te quiero" y esa persona te responde un tan esperado "yo más". Sientes que todo es maravilloso, que esa persona es la indicada. Te corresponde. Te hace sentir especial. Te hace sentir única.
Así te das cuenta de que después de tantos palos, llega alguien a tu vida que te da ese cariño que tanto estabas esperando. Te das cuenta de que es cierto que cuando una puerta se cierra, aún siendo de un estrepitoso golpe, otra se abre dejando paso a la felicidad. Es entonces cuando sabes que te ha tocado la lotería con esa personita especial, una lotería que no se juega en papel, sino con el corazón.
Y ahoras dejas de decir "te quiero", para dejar paso al "te amo". Es ahora cuando sabes que tu media naranja por fin está en tu vida, a tu lado y en tu futuro.
"El primer 'te quiero', dicho con el corazón, nunca se olvida"

No hay comentarios:
Publicar un comentario